Amélie Nothomb

País:

Nacimiento: 09-07-1966, Etterbeek, Bélgica

♋ Cancer


Nothomb nació en Kobe, Japón, en 1967. O eso es lo que dicen la mayoría de sus biografías. Existen otras que argumentan que nació un año antes en el barrio alto de Bruselas y con otro nombre. No hemos encontrado la versión oficial, pero nos quedaremos con la primera porque así lo cuenta en Metafísica de los tubos. Nothomb vivió no solamente en Japón, sino en otros tantos países antes de llegar de nuevo a la tierra que le daba el apellido, Bélgica, a estudiar en la universidad. Como extranjera en su propio país, comenzó a estudiar filología románica. La razón por la que vivió en Japón, China, Estados Unidos o Bangladesh antes de volver a Bélgica fue porque su padre, aristócrata belga, trabajaba como diplomático y cambiaba de residencia junto a su familia cada cierto tiempo. Esta historia se puede encontrar en libros como Biografía del hambre, o El sabotaje Amoroso. Nothomb es una de las autoras de lengua francesa más reconocidas de la actualidad, un público cada vez más internacional avala su literatura llena de humor negro y dosis de realidad a través de un dominio de la lengua sublime.

Libros

Frases

Mientras existan ventanas, el ser humano más humilde de la tierra tendrá su parte de la libertad.

No te rindas, correrías el riesgo de hacerlo una hora antes del milagro.

Por más que sé que escribir es peligroso y que al hacerlo pones en riesgo tu vida, siempre acabo cayendo en la trampa

De nuevo el problema de los límites: otra persona pasa por tu vida, hay que aceptar que pueda salir de ella con la misma facilidad con la que entró

La mayoría de los sistemas autoritarios causan, en los países en los que se aplican, alucinantes casos de desviación

Hay personas que ganan con el trato y otras que ganan al ser leídas

No hables demasiado mal de ti mismo o terminarán por creerlo.

Puedes ver inmediatamente cuando uno lee. El que lee está en otra parte.

Resulta muy difícil expresar la profunda admiración que uno siente a quien la inspira. Oralmente, me siento incapaz de hacerlo

-Hay un placer que nada puede igualar: la ilusión de tener un sentido