Fernando Pessoa

País:

Nacimiento: 13-06-1888, Lisboa, Portugal

Fallecimiento: 30-11-1935 , Lisboa, Portugal

♊ Géminis

Premio Miguel de Cervantes (1990)


Fernando Pessoa es uno de los más grandes y enigmáticos poetas del siglo XX y el autor más reconocido en la introducción de las vanguardias literarias en lengua portuguesa. Nació en Lisboa el 13 de junio de 1888 y vivió en esta ciudad durante sus primeros seis años de vida. A lo largo de este tiempo, su padre falleció de tuberculosis cuando él tenía cinco años y su hermano pequeño recién nacido. Éste último moriría también antes de llegar a cumplir el año. Un año más tarde de este suceso, su madre se vuelve a casar con un cónsul de Portugal en Sudáfrica, nuevo lugar de residencia de un joven Pessoa que, por aquella época, ya tenía claro su primer pseudónimo: Chevalier de Pas. En Durban, ciudad donde se mudará la nueva familia, Pessoa pasará gran parte de su juventud. Debido a que esta región pertenecía a una colonia británica, su educación y primeros escritos estarán en inglés. En 1899 ya ocupa los primeros puestos entre los mejores de la clase y con un nuevo heterónimo, comienza a enviarse cartas a sí mismo. En 1905 regresa solo a Lisboa dejando atrás a su familia y con sus estudios universitarios finalizados. En 1912 comienza su carrera ensayística y de crítico. Además, se gana la vida traduciendo textos comerciales, empleo que le durará toda su vida. El único amor de su vida fue Ofélia Queiroz, con quien mantuvo una relación alrededor de un año. Finalmente la pareja se deshace debido a las supuestas múltiples personalidades del autor. Llegó a tener hasta 100 heterónimos, aunque son solo unos pocos los que definieron etapas literarias de su vida debido a la vasta obra bajo el nombre y estilo definido y singular de cada uno de ellos: Alberto Caeiro, Alvaro do Campos y Ricardo Reis son los más importantes. Falleció en 1935 a los 47 años debido a una cirrosis hepática. Sólo vio publicada una de sus obras y fue en el año anterior a su muerte.

Libros

Frases

El cero es la mayor metáfora. El infinito la mayor analogía. La existencia el mayor símbolo.

Porque yo soy del tamaño de lo que veo, y no del tamaño de mi estatura.

La conciencia de la inconsciencia de la vida es el más antiguo impuesto que recae sobre la inteligencia.

El arte es la expresión de sí mismo luchando por ser absoluto.

Ninguna idea inteligente puede encontrar la aceptación general si no se mezcla algo de estupidez en ella.

El pensamiento todavía es la mejor manera de huir del pensamiento.

Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que ser cambiado de celda.

Entre la vida y yo hay un cristal tenue. Por más claramente que vea y comprenda la vida, no puedo tocarla.

Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo si lo que quiero decirte es que te amo?

Para mí, la vida es como una posada del camino, donde debo demorarme hasta que llegue la diligencia del abismo.

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