León Tolstói

País:

Nacimiento: 09-09-1828, Yásnaia Poliana, Rusia

Fallecimiento: 20-11-1910, Lev Tolstoy, Rusia

♍ Virgo


Hijo de condes, Tolstói nació en la seno de una familia aristocrática, perteneciente a la antigua nobleza rusa. Su crianza toma lugar en Yásnaya Poliana, una finca propiedad de la familia en Tula, Rusia. Quedó huérfano de ambos padres a temprana edad, quedando al cuidado de sus tías. Con dieciséis años estudió Derecho y Lenguas en la Universidad de Kazán. Su poca perseverancia y febles convicciones explican su temprano abandono de los estudios para pasar un periodo en San Petersburgo. Las grandes urbes representaban para Tolstoi el derroche, el deleite y el lujo, lo que se condice con parte de los hábitos que por aquella época llevó, entre juegos de cartas, bebidas alcohólicas, ocio y falta total de compromiso. Escapando de esa vida, vuelve a Yasnaia Poliana, se contacta con los campesinos de la finca y con ello toma conciencia de los dolores de las clases proletarias, lo que significaría años más tarde dedicar esfuerzos por mejorar las condiciones de los más desfavorecidos. Alentado por su hermano, en 1851 se incorpora al ejército siendo nombrado como oficial de artillería. Participa en los enfrentamientos contra las guerrillas tártaras y en la Guerra de Crimea. Luego de ello, consigue retirarse para pasar un tiempo en  Piatigorsk. En esa estancia decide dedicarse a la escritura. Escribe sus primera novelas, entre las que destacan Infancia. Entre 1857 y 1861 realiza viajes por Europa para visitar escuelas y métodos de educación que luego replicaría  en su finca para los campesinos y sus hijos. En 1862 forma una familia que acabaría componiendo 15 hijos con su esposa Sofía. La familia se asienta en Yasnaia Poliana. En aquellos años escribe sus dos novelas más famosas, Guerra y Paz y Ana Karenina. Ambas publicaciones le valieron el reconocimiento en Rusia y Europa. Cuando ya contaba cerca de 50 años de edad se convierte al cristianismo. La doctrina religiosa acrecienta su conciencia social  y germina en él un sentimiento vacío ante su vida llena de comodidades. Las contradicciones entre su moral cristiana y su vida continuarían hasta el final de sus días y lo llevarían, ya con 80 años años, a desprenderse de su bienes y comodidades para convivir con desfavorecidos oficiando como zapatero en total austeridad. Tolstoi terminaría abandonando a su familia luego de su esposa se opusiera al desprendimiento de sus tierras en favor de los campesinos. Las condiciones precarias en que terminó viviendo favocerían la contracción de una neumonía que terminó con su vida en una estación de ferrocarriles.

Libros

Frases

Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de sus principios.

La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón.

La ambición no hermana bien con la bondad, sino con el orgullo, la astucia y la crueldad.

No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.

El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.

El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.

Dios existe; pero no tiene ninguna prisa en hacerlo saber

Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.

Para los historiadores, los príncipes y los generales son genios; para los soldados siempre son unos cobardes.

Es más fácil hacer leyes que gobernar.