Manuel Rojas

País:

Nacimiento: 08-01-1896, Buenos Aires, Argentina

Fallecimiento: 11-03-1973 , Santiago de Chile, Chile

♑ Capricornio

Premio Nacional de Literatura (1957)


Rojas es hijo de chilenos, aunque nació en Buenos Aires (1896). A los dos años se mudó con su familia a Santiago de Chile, pero tras la muerte de su padre, su madre viajó de nuevo a Argentina, donde Rojas vivió hasta 1912, momento en que se muda a Chile definitivamente. Desde Mendoza, llegó a Santiago escondido en un tren de carga. Por aquel entonces, las penurias económicas le obligaban a realizar cualquier tipo de empleo, desde pintor hasta vendimiador o electricista. Comienza a tomar contacto con obreros anarquistas y a introducirse en el movimiento. Rojas fue autodidacta, pues dejó el colegio a los once años, pero el contacto con el movimiento anarquista y su afán de aprender le llevan a seguir leyendo y escribiendo. Comienza a escribir poesía motivado por su amigo José Domingo Gómez Rojas, joven poeta que murió poco después en la cárcel por la represión oligárquica del año 20. Además de poesía, comienza a escribir artículos para periódicos anarquistas. En 1921, trabajando en una compañía de teatro, vuelve a Argentina, donde publica su primer compilado de poemas (Poética) en una revista. En esta época publica también relatos y comienza a ganar premios. En 1924 vuelve a Chile y años más tarde comienza a trabajar en la Biblioteca Nacional. En 1930 publica su primera novela y ahí comienza su carrera literaria ya de una manera reconocida. Su obra más famosa es Hijo de ladrón, donde rompe con varios esquemas de la época, entre ellos la ruptura con la novela criolla típica de la época y la narración no lineal, así como el monólogo interior. Esta novela lanza a la fama al autor, que acabará visitando varios países, finalmente imparte cátedras sobre literatura chilena y americana en universidades de Estados Unidos. Rojas posee el Premio Nacional de Literatura y acaba falleciendo en 1973, despedido en su entierro por Salvador Allende.

Libros

Frases

Mucho ayuda, el que poco estorba

La experiencia me ha ido dando los temas. Escribo sobre lo que conozco, de lo que la vida me ha hecho sentir. Soy un escritor que ha vivido en numerosos ambientes y tuve la suerte de entrar en la literatura chilena después de conocer mucho de Argentina y

Aquellos que no aprenden de la historia están condenados a repetirla

Un escritor se desarrolla. Llegué a esas novelas por un proceso natural de perfeccionamiento. Una exigencia ética, si usted quiere

Yo adoraba a Faulkner. Pero en él, a pesar de su complejidad, hay gracia. Cuando esta desaparece, solo hay confusión.

Esto es una democracia, ustedes votan, y yo hago lo que quiero

La inspiración siempre llega, pero tiene que encontrarte trabajando

El que advierte no es traidor

Soy enemigo de ese criollismo. No tiene ninguna ventaja. Lo que importa no es cómo habla un personaje, sino lo que dice. Tanta entonación local lleva a una literatura ininteligible para otras regiones o países. La transcripción fonética me parece más bien

El esmero es la única convicción moral del escritor

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