Mentira y sortilegio

Novelas

Mentira y sortilegio

Elsa Morante

(1948)

Imaginemos un apartamento grande, lleno de baratijas y vacío de vida. De repente, asoma el rostro de una mujer: es Elisa, una joven huérfana, que vive rodeada de novelas de aventura y sagas trufadas de héroes y doncellas. Decidida a poner por escrito la historia de su familia, Elisa convierte a su madre Anna, a su padre Francesco, al primo Edoardo y a una generosa prostituta de nombre Rosalía en personajes de leyenda. Así, unos seres en realidad anodinos, patéticos incluso, se transforman en hombres y mujeres dignos de mil locuras, y lo que podría ser una comedia costumbrista es una grandiosa tragedia. Además, Elisa ya nos advierte en las primeras páginas de la novela: «Aunque ustedes, queridos lectores, encontrarán en estas líneas a más de un personaje contagiado por el morbo de la imaginación, sepan que ya han conocido al enfermo más grave, pues aquí me tienen: soy yo, Elisa». Hija del desprecio, esa mujer de largas trenzas y rostro pálido ha heredado de sus padres un enigma, y a ese enigma se añaden el miedo y la mentira, que fabrican amores apasionados, hijos ilegítimos y matrimonios infelices. Para comprender tanta locura, la joven fantasea y recuerda; luego escribe y lleva al lector a una pequeña ciudad del sur de Italia a principios del siglo XX, un lugar y una época en que la libertad de las mujeres estaba en manos de padres, maridos y amantes.