Ismaelillo

Poesía

Ismaelillo

José Martí

(1882)

En este volumen se editan, modernizan y comentan las obras poéticas más importantes y significativas de José Martí. En primer lugar, Ismaelillo, libro publicado en 1882, dedicado a su hijo, destaca porque en él confluyen las más variadas expresiones y escuelas literarias. Con estos versos, el autor abre la era modernista y se acerca a la poesía tradicional y a la del Siglo de Oro español. En segundo lugar, Versos Libres, que, aunque fueron escritos entre 1878 y 1882, no se publicaron hasta después de la muerte del poeta. Con estos “endecasílabos hirsutos” y dolorosos, Martí inicia la modernidad en el mundo hispánico e inaugura la poesía contemporánea de ciudad, que tendrá su continuación en Lorca, Vallejo o Neruda. Por último, Versos Sencillos, publicados cuatro años antes de su muerte, en 1891, supone la culminación del proceso literario de Martí, evolución que partió del Romanticismo, se desarrolló con las primeras creaciones modernistas y ya, al final de su vida, se decantó hacia las formas sencillas y populares. José Martí, además de ser uno de los fundadores del pensamiento latinoamericano, fue, con su poesía, iniciador del modernismo e inspirador de poetas como Rubén Darío o Juan Ramón Jiménez. Editamos, modernizamos y comentamos en este volumen sus obras poéticas más importantes y significativas. En primer lugar, Ismaelillo, libro publicado en 1882, dedicado a su hijo, destaca porque en él confluyen las más variadas expresiones y escuelas literarias. Con estos versos, el autor abre la era modernista y se acerca a la poesía tradicional y a la del Siglo de Oro español. En segundo lugar, Versos Libres, que, aunque fueron escritos entre 1878 y 1882, no se publicaron hasta después de la muerte del poeta, con estos “endecasílabos hirsutos” y dolorosos, Martí inicia la modernidad en el mundo hispánico e inaugura la poesía contemporánea de ciudad, que tendrá su continuación en Lorca, Vallejo o Neruda. Por último, Versos Sencillos, publicados cuatro años antes de su muerte, en 1891, supone la culminación del proceso literario de Martí, evolución que partió del Romanticismo, se desarrolló con las primeras creaciones modernistas y ya, al final de la vida, se decantó hacia las formas sencillas y populares.