Del sentimiento trágico de la vida

Del sentimiento trágico de la vida

Miguel de Unamuno

(1912)

La obra maestra de Unamuno es su libro Del sentimiento trágico de la vida. Verdad es que la obra sólo puede llamarse filosófica en la acepción más lata de este término. Para Unamuno, filosofía no es conocimiento conceptual, sino desarrollo de una visión del mundo que, habiendo nacido del sentimiento de la vida, influye sobre él y lo determina. Vida y razón son para el dos polos opuestos. Todo lo vital es irracional, todo lo racional, antivital. Esta antinomia constituye el fundamento del sentimiento ´´trágico´´ de la vida. El pragmatismo, que en patria americana era un optimismo afirmador de la vida, en el pensador español se trueca en tragicismo. No es Unamuno uno de aquellos escritores que dicen llanamente lo que tienen por decir, porque su mirada sólo se dirige a la cosa. En él siempre pasa a primer plano la reflexión sobre su propio yo y sobre el eco despertado por sus palabra En los hombres y en los pueblos representa una exposición descarnada de la eterna lucha entre la fe y la razón, como solución unamuniana al problema de la inmortalidad personal. Lo verdaderamente irracional, es decir, al margen de la razón, es la creencia en la inmortalidad. Y, sin embargo, fe, vida y razón se necesitan mutuamente. El anhelo de inmortalidad no puede formularse en proposiciones racionalmente discutibles, pero se nos impone del mismo modo que el instinto de conservación personal. Razón y fe son dos enemigos que no pueden sostenerse el uno sin el otro: lo irracional pide ser racionalizado y la razón sólo puede operar sobre lo irracional. Tienen que apoyarse el uno en el otro y la lucha es su modo de asociación. Fe y razón se necesitan: la fe necesita a la razón para hacerse transmisible, refleja y consciente, mientras que la razón sólo puede transmitirse sobre la fe, pero ni la fe es transmisible racionalmente, ni la razón es vital. La solución unamuniana viene a través de la conversión de un viejo aforismo: nihil cognitum quin praevolitum.

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